REFUERZA TUS DEFENSAS

Da un impulso a tu sistema inmunitario

Refuerza tu sistema inmunitario y ayuda a tu cuerpo a reaccionar más rápido

Para fortalecer el sistema inmune, subir las defensas del organismo para prevenir el desarrollo de algunas enfermedades y ayudar al cuerpo a reaccionar a aquellas que ya se han manifestado, es importante:

Adoptar buenos hábitos de salud, realizando actividad física, durmiendo adecuadamente (7 a 8 horas diarias) y evitando el estrés

Mantener el peso adecuado

Evitar el cigarrillo o estar expuesto al humo del cigarrillo

Exponerse al sol a diario, preferiblemente hasta las 10 de la mañana y después de las 4 de la tarde, sin protector solar, para aumentar la producción de vitamina D en el organismo

Consumir alimentos saludables y mantener una dieta equilibrada, que incluya la ingesta de frutas, vegetales y legumbres, de preferencia biológicos ricos en vitaminas y minerales

Evitar el consumo de comida rápida, alimentos industrializados  debido a que contienen sustancias que promueven la inflamación en el organismo porque poseen colorantes y conservantes

Disminuir el consumo de azúcares

Evitar la ingesta de medicamentos sin orientación del médico

Beber alrededor de 2 litros de agua mineral o filtrada todos los días

Evitar el consumo de bebidas alcohólicas en exceso

Además de esto, en caso de que surja alguna enfermedad viral, por ejemplo, es importante evitar frecuentar lugares públicos cerrados, como centros comerciales, teatros y cines; es importante lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, así como evitar tocarse los ojos la nariz y la boca con las manos sucias, esto permitirá reducir el riesgo de infectarse o de causar serias complicaciones en quienes tienen el sistema inmune más débil.

Alimentos para subir las defensas

La nutrición juega un papel importante en el funcionamiento del sistema inmune. Los alimentos ricos en omegas, selenio, zinc, fitonutrientes, vitaminas A, C y E son los más indicados para aumentar el sistema inmune, porque favorecen la producción de las células de defensa del organismo de forma más eficiente y nos ayudan a/en :

Omega-3, 5, 6, 7 y 9: mejorar la función cerebral, reducción enfermedades cardiovasculares, retención de los minerales en los huesos, al buen aspecto de piel, cabellos y uñas, a las alergias e inflamaciones, al aumento de los niveles del colesterol HDL…

Selenio: la glándula tiroide, protección frente las infecciones…

Zinc: la cicatrización de heridas, reducir el envejecimiento, el funcionamiento del gusto y el olfato,…

Vitamina C: las articulaciones y los huesos, mejora la depresión estacional, la salud de la vista, reducir el colesterol malo,…Es el antioxidante por excelencia.

Vitamina E: evitar el envejecimiento,combatir las infecciones, proteger la vista

Vitamina A: al funcionamiento de los pulmones, riñones, corazón y otros organos, la reproducción,…

Fitonutrientes (polifenoles, cartenoides,..): reducción coleterol malo, protección antioxidante para la piel…

¿De qué manera podemos reforzar nosotros las defensas en nuestro cuerpo?

Tomando SUPLEMENTOS naturales

FRUTA, VERDURA Y BAYAS: SUPLEMENTOS ALIMENTICIOS NATURALES Y VEGANOS 

Los consumidores habituales de fruta y verdura debemos suplementos naturales ya que no siempre incluimos en nuestra dieta estos alimentos en la cantidad, calidad y variedad necesaria para fortalecer nuestro sistema inmunológico y prevenir todo tipo de enfermedades.

Hace más de 20 años se lanzaron al mercado unos suplementos que consisten en un micronizado donde sus partículas conservan todas las propiedades y nutrientes del jugo y la pulpa de una variedad de frutas y verduras, y otros ingredientes naturales, tras un proceso de prensado y deshidratación. Con el paso de los años se fueron añadiendo algunas más por sus grandes beneficios para el organismo.

Actualmente son 30 variedades distintas de fruta, verdura y frutos rojos, entre ellas:

  • FRUTAS: manzanas, naranjas, piña, cerezas, melocotones, mangos, pasas, dátiles y remolacha.
  • VERDURAS: zanahorias, perejil, brócoli, col rizada, repollo, tomates, espinacas, ajo, y remolacha azucarera.
  • BAYAS: uvas, granadas, arándanos, moras, bayas de sauco, frambuesas, grosellas negras, cacao, alcachofas y jengibre.

 

Estos suplementos, además de su gran cantidad de vitaminas A, C, E, ácido fólico y fitonutrientes, tienen una alta biodisponibilidad, que quiere decir que nuestro cuerpo los absorbe rápidamente para llegar al punto de acción necesario.

También contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario y protegen a nuestras células del estrés oxidativo, cambio estructural y funcional de la mismas que aceleran su envejecimiento y favorece su muerte celular.

Estos suplementos son completamente veganos, sin gluten, sin fructosa ni sodio, sin colorantes ni conservantes ni colorantes y todos sus ingredientes están certificados sin OMG (Organismos Modificados Genéticamente).

 OMEGAS 3, 5, 7 Y 9 : SUPLEMENTOS VEGANOS

Es muy probable que hayamos oído hablar de los llamados ácidos grasos tipo OMEGA. Algunas personas lo pueden asociar al consumo de pescado o de nueces, otras lo relacionan con los aceites vegetales y semillas.

Dentro de los ácidos grasos tipo Omega, tenemos: Omega-3, Omega-5, Omega-6, Omega-7 y Omega-9.

El cuerpo puede sintetizar por sí mismo todos los ácidos grasos que necesita, salvo los Omega-6 y Omega-3  que son llamados esenciales y son necesarios para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. La palabra «esenciales» también indica que NO los puede producir nuestro cuerpo y que es necesario obtenerlos de fuentes externas bien a través de la alimentación diaria o en forma de suplementos. Si no introdujéramos durante un largo período de tiempo estos ácidos grasos en nuestra dieta, acabaríamos muriendo.

Los OMEGAS están relacionados con la producción y el aumento de energía del cuerpo, con la función cerebral, con el buen aspecto de piel, cabello y uñas, con la reducción de riesgos de cáncer, con la reducción de enfermedades cardiovasculares, con el control de peso, las digestiones, las alergias e inflamaciones, enfermedades auto-inmunes, con la aceleración de la cicatrización de las heridas, la retención de los minerales en los huesos, el estrés, sueño y hormonas, el buen funcionamiento del hígado y el riñón, con la formación de esperma, ciclo femenino y embarazo… entre otras muchas funciones.