Cada día la vida nos regala 24 horas que podemos invertir en lo que queramos y tú eres la única persona que decide en qué invertir el tiempo (aunque no lo creas). Todas nuestras acciones son, por lo tanto, una inversión. Cuando vamos a trabajar realmente estamos invirtiendo tiempo para conseguir dinero y cuando vamos al gimnasio para hacer deporte estamos invirtiendo tiempo para conseguir estar mejor.

Algunas de estas inversiones apenas generan beneficios, como invertir el tiempo en ver Netflix o curiosear las Redes Sociales. Son inversiones que te mantienen entretenido pero que no generan nada de valor. Al día siguiente, esa hora es como si nunca hubiese existido. Son inversiones a fondo perdido.

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Sin embargo, hay otro tipo de inversiones que generan riqueza y reportan intereses durante varios años. Estas inversiones rentables se dividen en tres categorías:

Invertir en ti mismo. Esta categoría incluye todas las acciones que te cambian de manera positiva y permanente. Aprender un idioma, hacer un viaje a otro país o leer un libro son formas de invertir tú tiempo cuyos resultados podrás disfrutar durante el resto de tu vida.

Invertir en otros. Esta categoría incluye todas las acciones cuyo objetivo es ayudar a otras personas. Esta puede ser retribuida de alguna manera o de forma altruista.

Invertir en algo valioso. Esta categoría incluye todas las acciones que tienen como objetivo el crear algo capaz de generar valor por sí mismo.

Cada una de estas tres categorías es muy importante por sí misma. Nos centraremos en la primera categoría: invertir en ti mismo.

Trabajar en uno mismo debería ser la prioridad de cualquier persona.

Eres el activo más importante que tienes. No puedes venderte ni cambiarte por otro, pero lo que sí puedes hacer es mejorarte día a día.

Lo que hagas AHORA determinará las opciones que tendrás disponibles en el futuro. Por eso, si de verdad quieres vivir al máximo, si de verdad quieres sacarle el máximo partido a la vida, nunca debes dejar de invertir en ti mismo. El objetivo es que dentro de un año no sólo seas un año más viejo, sino también un año mejor.

Estas son tres áreas fundamentales en las que todos deberíamos invertir:

SALUD

La salud son los cimientos de la vida. Cuando la salud falla, todo lo demás carece de importancia. El problema es que hasta que no nos ponemos malos no nos damos cuenta de lo valioso que es estar sanos, y sólo pensamos en nuestra salud cuando no nos encontramos bien. Por eso es fundamental que invirtamos en nuestra salud todos los días, ya que cuando estemos enfermos puede que sea demasiado tarde.

Comer sano, hacer ejercicio y dormir lo suficiente puede tener un gran impacto en en tu vida. Eres tu cuerpo. Utilizas tu cuerpo 24 horas al día, 365 al año, y por eso es tan importante que lo trates como tu posesión más preciada.

Invierte en salud y multiplicaras los resultados en el resto de las áreas de tu vida.

FORMACIÓN: CULTURA Y HABILIDADES SOCIALES

Una forma fácil de adquirir CULTURA es la lectura. Lee todos los días a ser posible. Lee más libros y girl-3528292_1920menos artículos. Lee a los grandes pensadores y filósofos de nuestra historia. Lee la biografía de personas que cambiaron el mundo. Lee a los expertos en cualquier tema que despierte tu curiosidad o que te interese mínimamente. Lee y aprende un poquito cada día. Hay libros sobre cualquier tema que te puedas imaginar.

Obviamente, no todo se puede aprender leyendo. Lo que sí que puedes hacer es aprender la teoría directamente de los mejores leyendo sus libros y luego intentar aplicarla por tu cuenta en el mundo real.

Durante toda tu vida vas a tener que interaccionar con otras personas. Quizá se te dé bien la gente y seas una de esas personas a las que no les da vergüenza ponerse a hablar con cualquiera y enseguida hacen amigos; o puede que seas una persona más tímida, a la que le cuesta hablar con desconocidos. En ambos casos, creo que puedes beneficiarte tremendamente de estudiar cómo funcionan las personas y las relaciones entre ellas.

Mejorar las HABILIDADES SOCIALES requiere tiempo y no se puede aprender desde casa, sentado delante del ordenador. Si de verdad quieres mejorar este aspecto de tu vida, vas a tener que salir a la calle, probar cosas nuevas y ajustar según las reacciones de la gente. La clave es practicar, practicar, practicar y leer algún libro sobre habilidades sociales que existe (“Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” Dale Carnegie 1936). Pronto notarás la diferencia.

DESARROLLO PERSONAL

Invertir en un proceso de Desarrollo Personal siempre da como resultado una MEJORA de tu calidad de vida.

Para iniciar un proceso de Desarrollo Personal hay que tomar la determinación de hacer algo distinto con nuestra vida; es querer salir de nuestra zona de confort, un lugar donde no podemos crecer, ni evolucionar.

En caso de que sientas incómodo (apático, decaído,…), este proceso te transporta a otro totalmente nuevo en el que estás mucho mejor. A su vez, esta mejora te permite cambiar hábitos como bajar de peso, conseguir un mejor trabajo, elevar tu autoestima…, entre otros beneficios.

Cuanto antes empieces, mejor

Invertir en ti mismo es la inversión con el mejor coste-beneficio que puedes encontrar. En concreto, tiene dos grandes VENTAJAS respecto a otras formas de inversión.

  1. Los beneficios de invertir en uno mismo son permanentes, no temporales. Todo lo que vivas o aprendas hoy te servirá para toda la vida.
  2. Los beneficios obtenidos se acumulan y crecen exponencialmente.

Por eso, si quieres maximizar los beneficios, empieza a invertir en ti desde ya.

Y tú, ¿en qué estás invirtiendo tu tiempo?

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