HÁBITOS FAMILIARES

Sigue leyendo y conoce nuestros tips para lograr unos hábitos saludables

Cuando ganas un hábito, éste ya no se pierde, sólo se puede cambiar por otro

Hábitos familiares saludables

Los hábitos saludables se adquieren en casa: alimentación, higiene, ejercicio y, cómo no, compartir momentos en FAMILIA para asentar la base de nuestra comunicación y enseñar a los niños nuestros valores (fundamental para la educación de l@s más pequeñ@s).

Afortunadamente, los padres pueden contribuir a crear y mantener un estilo de vida sano para niños y adolescentes.

La crianza de un niño sano comienza en un hogar saludable, y el primer paso es ayudar a un hijo a adoptar opciones inteligentes. Como padre o madre desempeñas el papel importante de guía y mentor de tu hijo, a la hora de tomar decisiones referentes a su alimentación, entre otras. Generalmente los niños seleccionan alimentos que se sirven con más frecuencia, fácilmente disponibles, y listos para comer. Por tanto, propiciar que tus niñ@s y adolescentes tengan acceso a alimentos saludables es una forma de estimular a los niñ@s a consumir más vegetales y menos azúcar.

10 HÁBITOS SALUDABLES EN FAMILIA

1. Cenar (o desayunar) juntos a diario.

Aprovechad para contaros las cosas del día. Apagad la tele y dejad los teléfonos y tabletas lejos de vuestro alcance.

2. Jugar y hacer planes en familia.

Hacer que la actividad física esté instituida en la rutina familiar, estimulará un cambio de conducta positivo. Reserva algo de tiempo al día para jugar y que los juegos sean lo más activos posible. El fin de semana haced planes juntos.

3. Hacer 20 minutos mínimo de ejercicio al día.

Caminar, patinar, montar en bici, subir escaleras… No hace falta ir al gimnasio para estar en forma.

4. Hidratarse correctamente.

Beber líquidos durante el día, sobre todo mucha agua, e hidratarse bien antes y después de hacer ejercicio.

5. Higiene personal.

Los niños desde que son pequeños deben lavarse los dientes al menos dos veces al día. También hay que acostumbrarles a lavarse las manos antes de cada comida y enseñarles a ducharse correctamente.

6. No pasar hambre.

Para mantener un peso sano debemos comer varias veces al día. Entre horas es recomendable la fruta por ejemplo.

7. Comprar alimentos sanos.

Crearás un buen hábito en los niños si cuando tengan hambre es lo que encuentran en casa para comer.

8. Automatizar el desayuno, el almuerzo y la cena.

Establece los alimentos más adecuados para cada comida y hora del día.

9. Leer antes de acostarse.

Cread el hábito en los niños de leer antes de dormir contándoles historias en la cama desde que son pequeños.

10. Dormir adecuadamente.

Los niños de 5 a 12 años deben dormir entre 10 y 12 horas por la noche, y los adultos y adolescentes en torno a las 7 u 8 horas.

¿Cómo crear hábitos?

Para formar un hábito se necesitan 4 diferentes factores:

1) El DISPARADOR

Es algo que ves u oyes y que estimula o incita otra acción. No puede ser un sentimiento o emoción, porque éstos cambian con el tiempo.

Un disparador es un factor clave para la formación de un hábito ya que es su elemento inicial y debe ser definido claramente. Sin disparador no hay hábito, ya que no se realiza la acción siguiente de manera habitual y no se prolonga en el tiempo.

Una técnica muy buena (sobretodo en los primeros días de creación del hábito) es la de establecer recordatorios. Esto te permite recordar el disparador todos los días, ya que con la poca costumbre, puede olvidarse algún día. Un ejemplo sería poner por la mañana en mi escritorio una manzana. Ello me hace verla varias veces al día y me recuerda que a medio día la tengo que comer.

Recuerda que es importante recordar el disparador porque estas reforzando el hábito. Por ejemplo, T no escribas la rutina «Hacer hoy ejercicio», sino que lo que te recuerdes sea el disparador «ponerme las zapatillas de deporte». De esta forma refuerzas el hábito.

2) La RUTINA
La rutina es la acción que se realiza debido al disparador. Puede ser física, mental o emocional. Una rutina de un hábito saludable debe ser específica y medible.

No es lo mismo salir a correr que hacer 15 min de carrera continua. No es lo mismo tampoco ir al gimnasio después de trabajar, que decir «voy a una clase de spinning 45 min y luego voy a hacer 5 repeticiones de bíceps y otras 5 de espalda».

3) La RECOMPENSA
La recompensa es la información que nuestro cerebro recibe de si vale la pena recordar la cadena disparador-rutina más veces.

Para terminar la cadena necesitemos una recompensa, impuesta por nosotros. Dependiendo de cuál elijas, así te será más llevadero o apetecible realizar la rutina. Y dependiendo de qué recompensa escojas podrá acercarse más el hábito a ser positivo o negativo.

La verdadera recompensa es aquella ligada con tus valores y principios esenciales.
Puedes comer un dulce después de haber realizado una rutina de ejercicios pero creo que una brillante recompensa es el simple hecho de sentirte mejor y más relajado después de hacer el entrenamiento, de dormir mejor esa noche y de haberte demostrado a ti mismo unas dosis de compromiso y disciplina tales que no necesitas recompensarte con nada más.

Pero la recompensa va en función de cada persona y de la experiencia que tenga con la generación de hábitos. Utiliza algo que realmente funcione para ti. Cualquier recompensa que te haga contagiarte y adherirte a tus buenos hábitos.

Cuando nos damos a nosotros mismos es más fácil pedirnos a nosotros mismos.

4) El DESEO
Este elemento es quizás el más importante para crear hábitos saludables, porque lo que distingue un hábito de una repetición de disparador-rutina-recompensa es el deseo de obtener la recompensa.

El hábito sólo se crea cuando se empieza a desear la recompensa al ver el disparador.

Cuando el deseo existe, se actúa automáticamente. Y tú, ¿deseas formar un hábito?

 

¿Cuánto tiempo se tarda en crear un hábito?

Lo anterior quiere decir que en los primeros días de realización del circuito disparador-rutina-recompensa no se generará un hábito. Científicamente, el hábito se genera cuando se crea el deseo de la recompensa justo después de observar el disparador.

Una vez creado, ya está incorporado para siempre en tu cerebro, a no ser que lo quieras cambiar (quizás hayas oído alguna vez el mito de los 21 días para establecer un hábito. Eso ya no es cierto). Un estudio revela que un hábito se crea a los 66 días de realizarlo continuamente (66 días es un promedio que establecieron en el análisis. Para algunas personas, para determinados hábitos y para ciertas situaciones el número de días puede variar..).

Como ejemplo, si quieres practicar ejercicio por las mañanas, tu disparador pueden ser ver las zapatillas de deporte al lado de la cama. Tu rutina, salir a correr 15 minutos al parque y tu recompensa, sentirte plenamente bien al liberar endorfinas, serotonina y dopamina, afectando positivamente en tu productividad en el trabajo (ya hablaré de ello en otro post).

Si haces esto 2 semanas seguidas, no generarás ningún hábito. Si, en cambio, consigues hacerlo durante 66 días, lo crearás. Esto significa que en el momento de ver las zapatillas (disparador) ya tienes el deseo de querer sentirte con mayor felicidad y motivación y rendir más en el resto de tu día (recompensa).

En cambio, justo antes de ponerte las zapatillas no te sientes así, luego la recompensa te seduce para realizar el hábito automáticamente, sin tú pensar en si te va a hacer bien o no, porque ya lo has hecho tantas veces que simplemente tu cuerpo pide más de ello. Créeme que funciona.

Todo lo realmente grandioso y valioso en esta vida no es fácil ni rápido de conseguir. Lo mismo ocurre con los hábitos.

Como todo lo realmente transformador y genial, requieren de tiempo y esfuerzo.

«Cuando ganas un hábito, éste ya no se pierde, sólo se puede cambiar por otro

Crear un hábito no requiere de un esfuerzo descomunal. En esos 66 días no tienes que esforzarte durante todo el tiempo. Sólo resultará molesto, incómodo durante los primeros días (depende de varios factores cuántos días) pero poco a poco se irá haciendo más fácil y llevadero. En los últimos días te encantará realizarlo y después de los 66 días, darás gracias por haber decidido incorporarlo y no podrás dejar de hacerlo.

Método S.T.A.R.T. para crear hábitos familiares saludables

Utiliza nuestro Método S.T.A.R.T. para establecer tus hábitos saludables. La duración de nuestro Método suele ser de 4 meses (más de 66 días) precisamente para crear y consolidar varias prácticas en los los 4 pilares (nutrición actividad física, descanso y bienestar emocional). De esta manera se facilita el desarrollo y consolidación de la mismas como hábitos de cada persona.