Los cosméticos naturales y orgánicos han encontrado su lugar en los estantes de muchos centros comerciales y tiendas online, y de allí se han trasladado a las casas y baños de millones de consumidores.

¿Cuál es el motivo?

En primer lugar porque muchos consumidores quieren evitar los ingredientes sintéticos y tóxicos.

Por otra parte cada día es más frecuente utilizar cosméticos naturales por motivos éticos, como la protección de los animales, las condiciones comerciales justas y los valores transparentes por parte de las marcas.

En última instancia, también se debe tener en cuenta la importancia del acceso, disponibilidad o facilidad de la oferta actual, ya que los cosméticos naturales y orgánicos ahora se pueden obtener a través de todos los canales comerciales y, especialmente a través del comercio online.

Pero ¿sabes qué es lo que diferencia un cosmético natural de uno ecológico (biológico u orgánico)?

Los términos orgánico, biológico, ecológico NO son lo mismo, por lo que solo tenemos que diferenciar entre dos grupos.

Se entiende por cosmética natural a todos aquellos productos que utilizan materias primas de origen natural, que han pasado por un proceso de transformación posterior sencillo, con la mínima intervención de aditivos o transformaciones químicas, y que además han utilizado únicamente aquellos procesos que no son perjudiciales para el medio ambiente y la salud de las personas. Sin embargo, esto no quiere decir que no contengan ingredientes sintéticos, como los parabenes (conservantes) y otros derivados del petróleo o colorantes y perfumes artificiales.

 

La cosmética natural ecológica (biológica, u orgánica) utiliza un número muy restringido de ingredientes sintéticos muy suaves. Estos ingredientes se utilizan en una proporción pequeña en algunos productos, mientras que en otros se descartan completamente.

Características que las distinguen de otras:

  • La mayoría o todos sus ingredientes provienen de cultivos ecológicos, es decir, de terrenos donde no se usan ni pesticidas, ni abonos sintéticos etc. Este dato debe venir indicado en porcentajes en los envases.
  • No utiliza materias primas de origen animal, a excepción de las que se obtienen de los animales vivos como la miel o la leche.
  • La tecnología utilizada para la fabricación de los cosméticos es respetuosa con el medio ambiente y socialmente responsable.
  • Los envases deben ser reciclables y el factor local es determinante.

¿Por qué deberíamos decantarnos por una cosmética ecológica y natural en lugar de hacerlo por la convencional?

Hay muchos motivos para hacerlo. Paso a detallar algunos:

La cosmética convencional contiene sustancias químicas, muchas de ellas derivadas del petróleo, que son más agresivas para la piel, además de contaminar el medio ambiente.

La cosmética ecológica no deja residuos contaminantes en el agua cuando te duchas y es igual de efectiva a nivel de higiene que una convencional.

Muchas empresas que venden cosmética ecológica en España son proyectos de emprendimiento de mujeres, y algunas de zonas rurales, por lo que se está apoyando una cosmética de calidad, local y generadora de empleo.

La cosmética natural es apta para todas las personas, con las restricciones habituales de las alergias a ciertos compuestos. Algunos productos se pueden utilizar desde la adolescencia para una correcta limpieza y tratamiento cutáneo, mientras que hay otros que van más dirigidos a pieles maduras. Además, pueden ser de gran alivio en las pieles más sensibles y atópicas (algo común en los bebés y niños).

Los productos ecológicos respetan el manto ácido de la piel. Lo ecológico y lo orgánico también nutre nuestras células para ayudarla a regenerar, igual que ocurre cuando nos nutrimos con una buena alimentación interna, solo que en este caso lo hacemos por fuera.

 

Apuesta por la cosmética natural, a poder ser ecológica.

Tu cuerpo y el planeta te lo agradeceran.