Los medios de comunicación a todas horas nos bombardean con noticias sobre la alarma generada por el coronavirus y su rápida expansión por todo el mundo. Pero, ¿sabemos qué es?, ¿cómo evitar su contagio? y ¿cómo prevenirlo?

Los coronavirus son un grupo de virus comunes. Se llaman así por sus puntas en forma de corona en la superficie del virus.  La mayoría de las personas se infectan con estos virus en algún momento de su vida. Generalmente causan infecciones leves a moderadas en las vías respiratorias superiores, como el resfriado común. Pero también pueden causar enfermedades más graves, como bronquitis y neumonía.

Por lo que sabemos hasta ahora, los síntomas más comunes incluyen tos, dolor de garganta, fiebre y sensación de falta de aire. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, dificultad importante para respirar, fallo renal e incluso la muerte. Los casos más graves, generalmente ocurren en personas ancianas o que padecen alguna otra enfermedad como por ejemplo, del corazón, del pulmón o problemas de inmunidad.

Las medidas genéricas de protección individual frente a enfermedades respiratorias, como la gripe, incluyen realizar una higiene de manos frecuente (lavado con agua y jabón o soluciones alcohólicas), especialmente después de contacto directo con personas enfermas o su entorno; evitar el contacto estrecho con personas que muestren signos de afección respiratoria, como tos o estornudos; mantener una distancia de un metro aproximadamente con las personas con síntomas de infección respiratoria aguda; cubrirse la boca y la nariz con pañuelos desechables o con una tela al toser o estornudar y lavarse las manos.

No existen tratamientos específicos para las infecciones por coronavirus. La mayoría de las personas mejorarán por sí solas. Sin embargo, puede aliviar sus síntomas al:

  • Tomar medicamentos de venta libre para el dolor, la fiebre y la tos.
  • Usar un humidificador de ambiente o tomar una ducha caliente para ayudar a aliviar el dolor de garganta y la tos
  • Descansar bastante
  • Beber líquidos

Para mantener un sistema inmunológico fuerte e impedir ser nosotros la próxima “víctima”, podemos tomar las siguientes medidas para fortalecer las defensas y combatir cualquier síntoma sospechoso.

1. TOMA EL ZUMO DE UN LIMÓN CADA DÍA

Prepárate un potente elixir con el zumo de un limón exprimido, ¼ de cucharadita de té de pimienta de cayena, más una cucharada de postre de vinagre de manzana diluido en 100ml de agua.
La vitamina C del limón da un empujón al sistema inmune y actúa como un electrolito para mantener una buena circulación de los fluidos en el cuerpo. Su efecto astringente ayuda a las molestias de garganta a la vez que ayuda a limpiar y alcalinizar el cuerpo.

2. SUPLEMENTOS HERBALES

La equinácea y el saúco son seguros e ideales para fortalecer el sistema inmunológico. La equinácea en concreto, ha mostrado actividad antiviral ya que suprime el virus de la gripe y disminuye sus complicaciones. Estudios sobre el saúco han demostrado que esta hierba es efectiva en la reducción de los síntomas de la gripe y la duración de su transcurso. Para que tengan efecto deben tomarse diariamente, y no solo cuando te sientes apagado o mal. Y en caso de que alguien muy cercano con quien mantengas contacto diario tiene la gripe o tu mismo empiezas a experimentar síntomas, puedes aumentar la dosis.

3. HIDRÁTATE

El cuerpo necesita agua para expulsar los residuos y toxinas hacia fuera. Además, el organismo suele necesitar de más fluidos cuando esta debilitado con la gripe o resfriado.
Tomar agua tibia durante todo el día será excelente, ahora bien, tomar agua de coco te aportará un plus de electrolitos que ayudarán también a mantener el sistema de defensas elevado.

 4. TÉS DE MENTA E INFUSIONES DE JENGIBRE

Bebe té de menta en temporada de gripes y resfriados, o añade un trozo de jengibre a una taza de agua caliente. Tómate estas infusiones a sorbitos durante todo el día.
El mentol, el componente activo de la menta, actúa como descongestionante. Para aprovechar todos sus beneficios, inhala el vapor del té caliente mientras dejas que se enfríe para destapar tu senos paranasales y abrir tus vías respiratorias.

 5. MENOS AZÚCARES

Comer menos azúcar, o preferiblemente evitarlo, durante la estación de gripes es esencial. Lee con atención las etiquetas de todos los productos envasados que compres para detectar azúcares añadidos que no quieres consumir. El azúcar blanco o en cualquier de sus otras formas, (el azúcar que no es propio ni natural del alimento originario), debilita el sistema inmune.

Ahora ya sabemos algo más del coronavirus. Una buena prevención evitará su contagio. 😉