Si quieres cambiar de manera dramática la clase de resultados que estás obteniendo, una de las grandes claves para lograrlo es esta: conviértete en una persona que toma ACCIÓN MASIVA.

No importa lo que te suceda: estar en un ERTE, una reducción de jornada, estar en desempleo, tener que cerrar un negocio, o miles de combinaciones diferentes de realidades alternativas que puedas estar viviendo. Al final, esto es lo único que importa (y nada más) tomar acción imparable, masiva, explosiva y perspicaz, cada uno de tus días para salir adelante.

Tu eres el único responsable para crear un presente digno, y quizás un futuro merecido.

Nos pasamos la mayoría del tiempo investigando, pensando, planificando, soñando, esperando, deseando o preguntándonos qué podemos hacer y cuándo será el momento. Nunca será el momento y siempre lo será. La acción es el chispazo que se necesita para que sea lo que tenga que ser.

La persona promedio toma acción de manera tranquila o en muchas ocasiones incluso no llega ni siquiera a tomar acción. Una de sus típicas excusas es después de haber intentado dos, tres, o a lo sumo cuatro formas diferentes de hacer algo, decir: «Lo he intentado todo y nada funciona». ¿Todo?… ¿Cuatro intentos son todo?… Todo son millones de opciones posibles. Esa es una típica excusa de perdedor para justificar la falta de resultados.

En la mayoría de las ocasiones nos detenemos, no ponemos todo nuestro empeño. Pasamos demasiado tiempo en la zona del pensador, en la zona segura, no nos atrevemos a saltar a la zona de riesgo. Entonces los días pasan, las semanas pasan, los meses pasan, los años pasan. Y nosotros seguimos en el mismo sitio, en la zona de seguridad, sin tomar ACCIÓN MASIVA. Sin movernos hacia delante, la única dirección donde merece la pena ir.

La única forma de salir del agujero en el que te encuentras para seguir avanzando es tomar ACCIÓN MASIVA.

Pasa de tomar simplemente Acción a ACCIÓN MASIVA. Enfrenta cada uno de tus objetivos desde una dinámica activa, poniendo en marcha todo lo necesario para alcanzarlos. No seas perezoso en tus acciones. Emula a los grandes realizadores y pronto comenzará a descubrir todo un mundo de posibilidades que solo son reveladas a quienes ponen todo su potencial en juego.

Los grandes realizadores están en movimiento de manera permanente. Si algo no funciona, reflexionan y rápidamente intentan un nuevo enfoque… Y se mantienen así hasta que encuentran la opción adecuada que funciona. Toman constantemente ACCIÓN MASIVA. No prueban una cosa, dos o tres,… ¡prueban si es necesario miles de opciones! Son conscientes en todo momento a lo largo del camino de que solo una ACCIÓN MASIVA y poderosa los llevará hacia sus mayores sueños. Tienen como obsesión crear constantemente inercia positiva hacia sus objetivos.

¿Te has preguntado alguna vez por qué algunas personas mega exitosas no son muy inteligentes ni tienen grandes talentos? Lo que sí tienen, es la capacidad de ACCIÓN MASIVA de la que estamos hablando. Logra más aquel que hace cosas, aunque no sean perfectas, que aquél que pasa el tiempo planeando, estudiando, analizando y al final no hace nada.

 

Las grandes historias suceden cuando los personajes que intervienen toman ACCIÓN MASIVA.

Todos deseamos hacer con el primer intento una acción correcta, pero lo cierto es que casi nunca esto sucederá en la mayoría de las veces nos toparemos con acciones incorrectas, pero esto no es motivo para incurrir en la falta de acción, sencillamente debemos tomar ACCIÓN MASIVA, aprender de nuestros errores y ser persistentes, el mundo es de quienes no renuncian por uno o más fracasos es de quienes persisten hasta tener el resultado deseado.

 

La ACCIÓN MASIVA es lo que permite que las personas cumplan lo que se proponen.

¿Cuál es la fórmula para empezar a realizar ACCIÓN MASIVA?

  • Invertir solo el 10% del tiempo en pensar, reflexionar, dudar, cuestionar, planificar o  calcular.
  • Invertir el resto, el 90%, en tomar acción. Dedicar 9/10 de tiempo y esfuerzo en crear movimiento, en lanzar, poner en marcha, practicar, entrenar o acometer.
  • Comprometerte a cumplir tres objetivos cada día, y para hacerlo, desarrollar tres acciones para cada objetivo. De esa forma garantizarás que lo consigues.
  • Cambiar “tengo una idea” por tengo un “plan de acción”. Tengo un “deseo” por tengo un “plan táctico”. Cambiar “me gustaría” por “voy a…”
  • Concretar cada objetivo. Ser exactos en la definición. Explicar una estrategia tanto, que hasta una persona ajena a la acción sepa cómo hacerlo sin ayuda

¿Es demasiado para ti? Si tienes una necesidad o bien quieres cumplir tus sueños sabrás que vale la pena hacerlo. Aunque no sea perfecta tu ejecución, irás mejorando durante la marcha. No esperarás a saberlo todo para iniciar. Una vez que has tomado la decisión, sólo te queda actuar cada minuto de cada día hasta ver tu sueño convertido en realidad.

ACCIÓN MASIVA es, antes que nada, ¡acción! Y es también ¡masiva! Aprovecha cada momento del que dispongas y crearás lo que se llama “momentum”. Cuando creas “momentum”, las  cosas empiezan a suceder.

 

Todos nuestros resultados derivan de nuestras acciones. Son tiempos de ACCIÓN MASIVA.